Parece que la frase “es el colmo” ya se quedó corta desde hace mucho con los temas que salen a relucir cada semana en los que se envuelven nuestros gobernantes, esta vez específicamente el presidente Felipe Calderón.
Resulta que hace unas semanas se publicó en algunas televisoras una especie de anuncio/documental que se supone intenta atraer el turismo a nuestro país y combatir la imagen de inseguridad que se tiene en otros países sobre México. Pero lo importante y de notar no es el propósito del spot , ya que de hecho la idea en teoría es buena, pero como ya deben de imaginar, la práctica es la que no les salió bien al Gobierno, la Secretaría de Turismo o quien quiera que la haya ejecutado.
Resulta que el anfitrión del anuncio fue nada más y nada menos que nuestros Presidente de la República, y nada de malo hay en eso, excepto por el hecho de que a medio spot ya no se sabe si es un documental de su vida, de sus logros o un mensaje audiovisual para dar a entender que en México aún no sabemos de mercadotecnia turística y artes audiovisuales.
Nuestro presidente, no contento con mencionar que fue su idea conseguir (según él) todo lo que tiene Jack Bauer en la serie 24 para las corporaciones policiacas de nuestro país y su combate al crimen organizado, en vez de visitar varios lugares atractivos de nuestra república fue filmado visitando la casa de su madre como si ella fuera la atracción turística de México. ¿Quién es su asesor de imagen y de quién puede venir esas clase de ideas? ¿Cómo pueden no darse cuenta de que ese tipo de producciones solamente hacen quedar mal a los mexicanos en el extranjero? No cabe duda que para los políticos primero está hacer campaña, lo cual no les deja ver que las ocurrencias que llevan a cabo muchas veces lo único que logran es degradar su imagen.
Y los que también lo único que hacen es degradar su imagen son los universitarios que se meten en problemas públicos por empeñarse en manejar a su manera y sin supervisión las asociaciones que se ocupan de llevar estudiantes de Tecate a las universidades de Tijuana.
Si solamente llevaran su trabajo al pie de la letra y en realidad se ocuparan por mejorar la forma de trabajar los camiones y de manera transparente, otra cosa fuera cada vez que se tiene que cambiar de mesa directiva al parecer a fuerzas. De la misma forma que hace dos años, las grillas son necesarias para que se lleve a cabo una renovación de Mesa directiva que es obligatoria cada año.
Así que de nuevo, en Códice volvemos a investigar el caso del transporte universitario con la misma finalidad que buscábamos hace un año: que los realmente interesados, los estudiantes, estén informados de lo que pasa y lo que debe de pasar en las asociaciones que se encargas de llevarlos y traerlos a sus clases en las distintas universidades tijuanenses. Solamente integrándose de verdad en las actividades, opinando y participando es que ese servicio progresará y dejarán los problemas que cada años son obligatorios y que muchas veces les impiden llegar a tiempo a sus clases económicamente.
Pero al parecer, y por lo que estamos viendo de nuevo esta vez, las cosas difícilmente cambiarán. No se necesita ser realista (algunos dirían pesimista) para darse cuenta de que con comentarios como: “a mí con que me lleven y me traigan el resto no me interesa”, esos grupitos que se encargan de “los dineros” y la administración van a poder hacer lo que quieran con un servicio en el que se supone que los mismos usuarios deben tener voz y voto.
Así ni se quejen preguntando “¿Y qué hacen con tanto dinero que les entra?”. Mejor confórmense con que sirvan a medias cuatro de ocho camiones.
Y para abarcar como casi siempre también un tema del gobierno municipal local, parece que nuestro Ayuntamiento ya les está tirando más alto que a solamente hacer ruedas de prensa como la de ya hace varios meses, y que por cierto no se ha repetido para ver si mejoraron con la experiencia de la primera. Resulta que ahora, para solamente presentar sus razones (y nadie dice que no sean válidas, que quede claro) sobre el Acuerdo Amistoso de los Límites Territoriales, nuestro Ayuntamiento organizó lo que se publicó como un “Simposio sobre la Metropolización”, el cual al final solamente fue una exposición de motivos para el acuerdo mencionado.
Pero lo extraño es que se supone que un simposio (o simposium) debe ser “una reunión de expertos en la que se expone y desarrolla un tema en forma completa y detallada, enfocándolo desde diversos ángulos a través de intervenciones individuales, breves, sintéticas y de sucesión continuada. Los especialistas exponen durante varios minutos y un coordinador resume las ideas principales. El auditorio formula preguntas y dudas que los expertos aclaran y responden.”
Así que de hecho podría parecer que el Simposio que se llevó a cabo en el Salón Peregrinos del Asao cumplió con las características del concepto… excepto por el hecho de que de lo que se trató a manera de simposio no fue de los límites territoriales, sino sobre el plan de metropolización del área Tijuana-Tecate-Rosarito.
Es de congratular que se organicen ese tipo de eventos en Tecate, pero al igual que en el caso de la “rueda de prensa”, hay que organizarlos de manera que no se note su verdadero fin, si a esas van, porque lo que nunca se vio esta vez fue la “ forma completa y detallada” de abordar los temas que los “expertos” trataron.
Así, siempre le darán una razón para quejarse a sus detractores.
Nelson Razo
Director Editorial