Por S. Ortega
A más de doscientos años de la Independencia y cien de la Revolución Mexicana el año del festejo del bicentenario 2010 vislumbra un panorama mexicano que para nada se hace acreedor a una celebración con bombo y platillo.
Mientras los gobiernos planean cabalgatas, parques, desfiles y fanfarrias una huelga minera desde hace tres años no ha podido ser resuelta en el país y curiosamente es la misma empresa que hace un centenar de años avivó los comienzos de la revolución. A cien años la Huelga de Cananea se repite y existe.
Seguimos siendo esclavos de la violencia, de un exterminio del hombre por el hombre solo por poder y dinero, ¿cuál libertad si sólo han pasado doscientos años y tenemos a los políticos que nos gobiernan?. En Ciudad Juárez la gente esta emigrando y fue tal su desesperación que pidieron públicamente el traslado de los tres poderes a Chihuahua y demandaron al gobierno federal que si no podían con el paquete interviniera Estados Unidos.
Y sigue siendo curioso, porque una intervención estadounidense hubiera sido uno de los detalles faltantes para que se repitieran las mismas condiciones históricas y sociales que el bicentenario conmemorará diciendo: Somos un nuevo México y eso es cosa del pasado.
La realidad nos dice que el pasado nunca se va, que algo permanece y ocasiona que la braza encienda una nueva llamarada. Las demandas del reparto agrario siguen vigentes aún el trabajo de campo es malpagado y la educación sigue siendo una promesa para muchos.
Las alianzas de partido que sorprenden por choques ideológicos han dado de que hablar y denigran la imagen de la izquierda en el país. Ha estas alturas dicen, no sorprendería una alianza entre PRI y PAN. Tales acciones solo vienen a seguir reflejando cómo es que los funcionarios trabajan para seguirse manteniendo en el poder.
Y Tecate, ese municipio al que le siguen dando la menor tajada del pastel estatal no tiene ni con qué pagarle a los burócratas, aún esta viendo si se pueden dar unos pesos por aquí y otros por allá. Mis estimados, con la cherry del pastel sólo trabajan unos cuantos por eso los tecatenses deben hacer hot cakes y dárselos al ayuntamiento o siendo realistas, deben ponerse a botear.










