Redacción
“Nosotros ya pusimos quejas, porque huele muy feo, y no hacen caso; nos dijeron desde un inicio que no olería pero este olor es de todos los días y pues tenemos problemas respiratorios por el olor (…) Ya tiene mucho tiempo”, dijo José Antonio Lara, vecino inconforme.
Asimismo, el señor José Antonio destacó que el problema se ha hecho más grave ya que no sólo es el olor de la planta tratadora de agua sino que también ahí mismo se encuentra el rastro municipal que aunado a los olores fétidos de la planta de CESPTE, dicen algunos otros vecinos, que esto provoca la contaminación del aire, perjudicando especialmente la salud de los mayores y niños, originando malestares como dolor de cabeza, hinchazón de los ojos, enfermedades dermatológicas y estomacales.
Más de 100 familias se encuentran afectadas por el problema que les causan los aromas de las aguas negras estancadas en la planta tratadora de agua. Para ampliar las quejas de los vecinos, Códice se dio a la tarea de investigar el procedimiento de la planta y se percato del mal estado de los depósitos, además, unos estanques estaban detenidos por estar descompuestos y en mantenimiento, además de salir con dolor de cabeza por las apestosas esencias del lugar.
Según Patricia Ramírez, directora de CESPTE y su jefa de comunicación social Georgina Perpuly, no existen olores ni en los humedales ni en la planta, afirmaron en un recorrido, que los olores son psicológicos y que lo que olían los que realizaron el recorrido, no era lo que pensaban. Lo cierto es que la mayoría de los habitantes de la zona, dicen estar acostumbrados a vivir así, que no les queda de otra, pero especificaron que si les afecta estar respirando pestilentes olores las 24 horas.
Asimismo, aseveraron los vecinos que estos olores se respiran las 24 horas del día; además, en tiempo de calor, ya que incrementa el nivel aromático de las aguas tratadas y estancadas en la planta. Son alrededor de 86 casas, con un promedio de 6 habitantes por residencia, lo que arroja un aproximado de 516 personas que se están viendo afectadas por este problema.
Y no tan sólo eso; además, los habitantes de la colonia XIII Ayuntamiento manifestaron también estar sufriendo ya las consecuencias de respirar en un ambiente tan contaminado; afirmaron que el sector más perjudicado son los infantes, pues son quienes consecutivamente han presentado síntomas como vómito.
“El olor de la planta tratadora de agua de la CESPTE es muy fuerte e insoportable, ya se ha estado aumentando el problema con los intensos calores recientes, pero no han hecho mucho caso; ya tiene muchísimos años el problema, ya nos está afectando demasiado, pues a veces tenemos náuseas y los niños son quienes más sufren, porque les da vómito”, afirmó la Sra. Jimena, de 39 años, vecina de la Planta.
Expuso que uno de los principales factores que ocasionan inoperatividad de las plantas tratadoras de aguas residuales, se debe al escaso financiamiento que recibe la CESPTE a quienes corresponde su mantenimiento, “entonces de nada sirve entregar una planta en perfectas condiciones si no se les da mantenimiento”.
Por su parte se registro que el agua tratada es utilizada para riego de tierra principalmente, con un costo de aproximadamente $3.00 pesos el metro cubico o la pipa. Lo riesgoso de esto es que la mayoría son pipas particulares van a abastecerse de agua tratada sin comprobar a donde va destinada dicha agua, que por las especificaciones de uso no es apta para el uso humano pero no lo limitan en la planta sino todo lo contrario, venden a quien entre con pipa y diga que va a regar algún camino vecinal.