Redacción
La Plaza Bicentenario sigue dando de qué hablar, pues desde sus inicios se suscitaron diversas anomalías que pusieron en duda los trabajos de dicha obra que se realizaba en plena campaña electoral donde uno de los vehículos del contratista Benito Santana Lee exhibía una lona del entonces candidato del PAN Alfonso Álvarez Juan.
Asimismo se suponía que el motivo de la construcción de la Plaza Bicentenario era precisamente festejar los 200 años del inicio de la Independencia y 100 años de la Revolución de México, cosa que en Tecate no se festejo con la inauguración en tiempo y forma de la Plaza dedicada a las fechas conmemorativas, sino 6 días tarde.
Otra de las controversias fue que parte de los fondos utilizados en dicha obra fueron mala y fraudulentamente transferidos del Ramo 33 por el gobierno peñalosista y que se supone son fondos Federales para obras en zonas marginadas o en colonias de la periferia con necesidades básicas.
Por último llego a Códice información que el también llamado en los pasillos políticos “niño caprichoso” Donaldo Peñalosa Ávila mando traer un reloj típico del centro de la república con “jingles” de canciones memorables de México, pidió las luces que iluminan la hora en el reloj de color azul intenso, que se supone fue para dejar claro quién la mando hacer.
Asimismo, fuentes informativas comentan que para saciar su sed de auto elogio y alimentar su egocentrismo también exigió se gravaran sus iniciales en toda la Plaza Bicentenario, como puede ver en las fotos que Códice captó, se muestra claramente la letra “D” resaltada en el códice superior del lado oeste de la torre (justo abajo del reloj), así como la letra “P” ubicada del mismo lado pero en el códice de en medio. También se pueden distinguir figuras que asemejan la letra “D” y la letra “P” en varios códices. Algunos de los entrevistados manifestaron que solo es egocentrismo de Peñalosa Ávila pues lo único que quiso es dejar su marca, su chisguete o como dicen por ahí, solo quiso marcar territorio.
Por su parte Benito Santana Lee dijo que no significan nada que son obra de un maestro de nombre Álvaro Blancarte y que todas sus obras tienen ese tipo de gravado. “Lo más probable es que se haya fumado un churro y pos eso es lo que salió” finalizó.















