Después de 3 meses en coma fallece, y las autoridades aun no esclarecen los motivos del desceso
La señora María Concepción Rodríguez Rodríguez se encontraba afiliada al seguro popular con el número 0206360869, cuando fue atendida en el Hospital General de Tecate para dar a luz el sexto de sus hijos. Desde la llegada de la paciente se presentaron graves irregularidades, desde la de autorización de entrada firmada por uno de sus hijos menores de edad, como la autorización para la operación salpingoclasia de la cual su esposo no tenía conocimiento y no firmo ningún documento. Después de la operación cayó en coma y así estuvo durante 3 meses, para posteriormente fallecer, dejando huérfanos de madre a 6 hijos, uno de ellos el recién nacido.
Llegaron al hospital pasada la media noche del 1 de julio y desde esa hora hasta las 5 de la tarde no dieron informes del estado de la paciente, a pesar de que Ramón Vera Reyes, el esposo, preguntó en repetidas ocasiones. Las enfermeras se limitaban a decir que en un momento podría verla, nunca le informaron que estaba siendo intervenida quirúrgicamente.
Cuando por fin le dieron noticias le informaron que su esposa había salido bien de la operación y cuando se le pasara la anestesia podría verla, hecho que le causó desconcierto al no estar enterado de dicha operación. Sin embargo no se exalto y espero a poder ver a su esposa, cosa que no ocurrió pues más tarde una enferma se acercó y le dijo que su esposa no despertaba de la anestesia y había dejado de respirar una hora, pero que estaba bien, y tenían la situación bajo control.
El día 4 de julio personal del Hospital trasladó a su cónyuge a Tijuana, a pesar de que ese mismo día por la mañana le habían informado que no era necesario el traslado, que tenían el equipo adecuado para su tratamiento. Nuevamente Ramón Vera no firmó autorización alguna.
“En Tijuana el 19 de julio la estaban dando de alta, el doctor Ornelas fue quien me lo informó y encabezó la salida, mi cuñada firmó un papel de autorización donde decía que era de hospital a hospital, pero en ellos decían que me la llevara a una casa”
Fue hasta entonces cuando uno de los empleados del hospital se sincero con él y le dijo “Para que nos vamos a andar con rodeos, tu esposa depende ya del puro ventilador, si tienes para comprar un ventilador que se la lleven a Tecate, pero tu esposa hasta aquí llego”
Después de esto, comenzaron a presionarlo para que la sacara del hospital, sin apoyo alguno, tenia que hacerlo con sus propios medios, conseguir una ambulancia y llevársela. Hecho que lo impulsó para decidirse a buscar ayuda, y tocando puerta se encontró con su actual abogado quien decidió apoyarlo de manera gratuita, y rápidamente interpuso la denuncia ante el ministerio público y posteriormente acudiendo a derechos humanos, gracias a estas acciones se impidió que lo siguieran presionándolo en el hospital.
Cuando paso el tiempo en el ministerio publico se le solicitó ampliar la declaración, fue entonces cuando desconoció la firma de su esposa en la autorización de la operación y al testigo de dicha autorización, por lo cual solicitó una prueba grafológica presentando documentos donde él estaba seguro que su esposa había firmado, tales como boletas de calificación y actas de nacimiento de sus hijos, además se su credencial de elector.
La denuncia penal AP 2263/11)208 se interpuso el 27 de julio de 2011, y 2 meses después, el 27 de septiembre del 2012, se solicitó por escrito al Dr. Ovalle Fregoso, director del Hospital, una explicación de lo sucedido durante la intervención quirúrgica, así como los nombres de los doctores y personal que participaron, pero no se ha obtenido respuesta alguna por parte de las autoridades del Hospital, de igual forma sucede con la prueba grafológica que se solicitó el 9 de enero de 2012 al ministerio público. A más de medio año haber elaborado la demanda no se ha tenido progreso alguno, ni la negligencia medica ni la presunta falsificación de firma, se han podido esclarecer.